Comparto el siguiente
video interactivo por parte de la Licenciada en Ciencias de la educación: Alba
Jiménez, la cual menciona la importancia de despertar la curiosidad de los
alumnos, ya que en un apartado del libro ¿Cómo aprendemos? de Stanislas Dehaene
menciona que es importante tener curiosidad, el primer acercamiento al
aprendizaje es la curiosidad.
Algunas veces como
docentes no sabemos despertar ese interés en los estudiantes, es por ello te
comparto este pequeño video introductorio de cómo hacer esa transición de
curiosidad con el aprendizaje en los alumnos.
Seguramente alguna vez has escuchado esto: -¡No le hables, los bebés todavía no pueden entenderte!, -¡Los bebés todavía no aprenden!, -¡El verdadero aprendizaje empieza más tarde!, etc.; éstos y otra gran cantidad de mitos han surgido en torno a las posibilidades cognitivas de un recién nacido, sin embargo, la realidad es otra.
Actualmente se sabe que desde el nacimiento e incluso antes, el cerebro humano es capaz de desarrollar y almacenar una gran cantidad de información, resultante de las innumerables conexiones neuronales en la actividad cerebral a la que esta expuesto el niño diariamente.
Los bebés al igual que los adultos, a través de los estímulos desencadenantes del medio externo, son capaces de activar áreas sensoriales de su cerebro para interpretar el mundo que les rodea, como el tacto, la vista y la audición; cuando estas áreas sensoriales se activan, de manera consecuente otras áreas del cerebro se encienden para crear nuevas redes neuronales que propician el continuo desarrollo cognitivo.
De hecho, no existe un solo día en el que el cerebro humano no aprenda, "el cerebro es un ente social" (Dahaene, 2019), y por lo tanto el aprendizaje esta explícito en nuestro día a día.
Te invito a observar la siguiente video cápsula que ilustra "¿Cómo aprendemos?", desde las palabras del autor Stanislas Dahaene.
Los temas relacionados con la evaluación, las pruebas y las calificaciones se convierten muchas veces en motivos de estrés, angustia y ansiedad para los estudiantes de cualquier edad.
Por otro lado, la escuela actual ha encaminado sus objetivos al desarrollo de competencias, dejando atrás el objetivo de la transmisión del conocimiento, donde la memoria era el elemento clave.
Ante estos escenarios, cabe preguntarse: ¿Cuál es la función de elementos que siguen formando parte del sistema educativo, como son las pruebas o exámenes, las notas o calificaciones, los procesos de evaluación o la retroalimentación? ¿Siguen siendo válidos para los fines de la sociedad actual? ¿Tienen algún valor en el aprendizaje?
Abordaremos este tipo de cuestionamientos en este video, dando respuesta desde la visión de Stanislas Dehaene, en su libro "Cómo aprendemos".
El aprendizaje significativo es cuando el niño puede reflexionar y poner en práctica lo que ha aprendido, porque el pequeño Troll le muestra el camino adecuado, lo hace reflexionar, aquí implica aplicar estrategias para atender cada canal donde el cerebro hará su función de almacenar o deshechar la información; sin embargo, si el Troll se convierte en Ogro le brindará todo para que solo lo realice pero el niño no aprenderá nada, los conocimientos le pasarán volando como un pájaro libre en el aire.
Además, solo destrozará al niño y lo hará un ser incapaz de pensar, de criticar, reflexionar, etc., no será autónomo, propiciar la autonomía en los niños es un gran reto del Troll para que ellos sean tan capaces de tomar decisiones y sean, vivan, convivan como seres humanos.
Cuando el discente se encuentra en el salón de clases no puede ser posible que se sienta encerrado, que poco a poco se le corten sus alas hechas de maravillosas curiosidades, y que para finalizar en su casa hacen lo mismo, reprimirlo con las absurdas reglas de adultos.
El Troll debe repensar lo que se enseña, cómo lo enseña y cómo evalúa lo que aprende el niño porque los ambientes deben estar centrados en quien aprende, en el conocimiento, evaluación y la comunidad.
La
escuela es el espacio donde el niño se desarrolla y socializa con demás niños
ya sean de su edad, más grandes o más pequeños que él; dentro de esa escuela
existe un espacio, un lugar llamado salón de clases donde hay un pequeño Troll
que la mayoría de las veces es un Ogro.
Exacto,
el maestro es un pequeño Troll cuando se divierte con los niños, les enseña de
una manera agradable creando ambientes favorables de aprendizaje; pero cuando
ese pequeño Troll se enoja y se le sube lo que la sociedad demanda se convierte
en un Ogro y dicta los aprendizajes mecánicamente, hace que el espacio sea
cerrado y que el ambiente se ponga triste, negro y sin nada de sentido.
Pero
este cuento habla del ambiente que crea el maestro y lo podemos imaginar como
aquella interacción que tienen los niños con la naturaleza o mejor dicho con
todo lo que lo rodea, al generar estos espacios armoniosos, lúdicos y donde se
utilicen materiales concretos y se desarrolla la curiosidad; favorecen el aprendizaje del niño y se hace
significativo...
Todos encontramos en nuestra práctica docente, alumnos que parecen atravesar dificultades especiales para lograr alcanzar los objetivos de aprendizaje. Cuando estos problemas pudieran superar los meramente pedagógicos, es necesario contar con un diagnóstico profesional oportuno.
Los invito a ingresar a la liga y observar el video que he preparado, en el cual, Stanislas Dahene nos explica la importancia que tiene el diagnóstico e intervención... ¡A tiempo!